El PSOE escenifica su cambio de liderazgo durante el debate de la ciudad

En plena carrera interna por la sucesión de Paco Cuenca, el concejal Jacobo Calvo lidera las réplicas socialistas a la gestión del gobierno local

El grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Granada
El grupo municipal socialista, momentos antes de comenzar el Debate Sobre el Estado de la Ciudad. | Foto: Gabinete
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El Debate sobre el Estado de la Ciudad dejó una imagen inesperada en el seno del grupo municipal socialista: el protagonismo de su concejal Jacobo Calvo en el cuerpo a cuerpo con la alcaldesa, Marifran Carazo. Quien hasta ahora ejercía como portavoz principal, Paco Cuenca, se mantuvo en segundo plano. El gesto ofrece una lectura clara. Se trata de una nueva escenificación de su anunciado desmarque de la política local para centrarse en sus nuevas responsabilidades a nivel regional. Esta decisión personal es una de las derivadas de la reciente reestructuración del partido a nivel andaluz. Abierta la carrera para sucederle, el objetivo principal de las filas socialistas en esta última semana ha sido mostrar unidad y un liderazgo compartido de cara a los próximos meses.

La aparente renuncia de Cuenca a ejercer un liderazgo absoluto quizás lleve aparejado un cambio de estrategia que ayude a fortalecer la coordinación dentro del PSOE y a proyectar esa imagen de cohesión. Los mensajes que el partido lance públicamente pueden estar claros, pero en la forma de comunicar de Cuenca y Calvo hay diferencias. El primero es más didáctico en sus exposiciones. El segundo suena más directo y ácido. De hecho, este movimiento podría interpretarse también como parte de una transición para otorgar más visibilidad a las ‘nuevas caras’ que impulsarán el proyecto socialista a nivel local. Veremos qué espacio se le otorga a Raquel Ruz, cabeza visible de la corriente interna que salió victoriosa en la elección de delegados de cara al congreso provincial del sábado, por delante de la lista apoyada por Calvo.

En este contexto, la elección de Jacobo Calvo como portavoz en el debate municipal subraya la intención de mostrar que en el PSOE de Granada existe un equipo sólido. Calvo aprovechó la oportunidad de defender las líneas prioritarias de la formación y marcar distancias con el gobierno ‘popular’, al que sólo le reconoció un logro: “Ha conseguido en menos de dos años lo que a Torres Hurtado le costó 15 años, la entrada de la UDEF en dependencias municipales y volver a ser noticia nacional por procesos dudosos vinculados con su gestión”. El estilo ácido. Luego tendió la mano para abordar los retos que la ciudad tiene por delante con propuestas consensuadas.

A pesar de que la carrera por suceder a Paco Cuenca está abierta y de que parece haber dos bloques interesados en liderarla, desde el PSOE local se entiende esa ‘rivalidad’ entre Calvo y Ruz como parte natural de un debate interno consustancial a la filosofía del partido y su funcionamiento. Lejos de interpretarse como una fisura, el pulso entre ambas corrientes se percibe como un proceso habitual de contraste de ideas, donde cada bloque expone sus propuestas y proyectos para el futuro del socialismo granadino. De hecho, se recalca que lo fundamental es mantener el objetivo común de fortaleza y renovación, garantizando un relevo ordenado y sólido tras la etapa liderada por Paco Cuenca. Un mundo perfecto. “El partido socialista tiene una gran virtud, que no tienen otras formaciones y, por supuesto no la tiene la derecha. En el Partido Popular son de ordeno y mando y nosotros lo que hacemos es debatir. Tenemos proyecto y visión”, comentó el propio Cuenca el martes a preguntas de la prensa.

El próximo congreso provincial

El cambio de cromos dentro del partido comenzó con el nombramiento de Pedro Fernández como secretario provincial del PSOE de Granada tras la retirada de Rosario Cantón, la otra precandidata en liza. Lo será oficialmente ya tras el congreso convocado para este fin de semana. La candidatura de Pedro Fernández contó con un amplio respaldo interno, lo que reflejó el consenso mayoritario alrededor de su proyecto. Será el encargado de impulsar la línea política y la estrategia del PSOE en la provincia, pero está por calibrar el nivel de sintonía que tendrá con los líderes locales, especialmente con los de la capital. El proceso para la elección de los mismos abarcará aún semanas.

En sus primeras palabras como secretario provincial, Pedro Fernández situó su elección como el punto de partida de una nueva etapa dentro del partido que tiene como objetivos reforzar la unidad, la cohesión y la renovación en todos los niveles. Aseguró que, aunque se inicia un tiempo distinto, se basará en el trabajo previo realizado por las anteriores direcciones y en la implicación activa de la militancia.

En este sentido insistió en que el nuevo liderazgo no supone una ruptura con el pasado, sino una evolución en la que se busca involucrar a todas las sensibilidades de la formación, fortaleciendo así la imagen y su capacidad de respuesta ante los retos que afronta la ciudad y la provincia.







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