Granada da un paso hacia el futuro verde con el primer lago artificial
Un ambicioso proyecto de 2,8 millones de euros transformará la zona de El Florío en un espacio natural de referencia en el sur de Europa

Granada se prepara para dar un salto cualitativo en el diseño urbano y la sostenibilidad ambiental con la creación de su primer parque inundable con lago artificial, un innovador proyecto que ya ha atraído la atención de 22 empresas distribuidas en 15 propuestas distintas. La actuación, promovida por el Ayuntamiento de la ciudad, se desarrollará en el área de El Florío, al oeste del núcleo urbano, y contará con una inversión total de 2,8 millones de euros, de los cuales el 80% será financiado por la Fundación Biodiversidad a través de los fondos Next Generation de la Unión Europea.
Según ha informado Enrique Catalina, concejal de Urbanismo, el proceso de licitación cerró el pasado 26 de marzo, y está previsto que las obras comiencen a principios del verano. Se trata de una actuación enmarcada dentro del Sistema General de Espacios Libres (SG EL-06), próximo al Punto Limpio de la antigua carretera de Málaga, en el barrio de La Chana, fuera del área protegida por el Plan Especial de Ordenación de la Vega de Granada.
Un nuevo pulmón verde con vocación de mirador panorámico
Con unos 40.000 metros cuadrados de extensión, el futuro parque no solo será un espacio para el esparcimiento multigeneracional, sino también un auténtico “balcón verde” desde el que disfrutar de vistas panorámicas de la Vega, el perfil montañoso del horizonte y la emblemática Azucarera de San Isidro. Según ha indicado Catalina, se ha diseñado como un enclave idóneo para el ocio al aire libre, la contemplación y el contacto con la naturaleza, al tiempo que se fomenta la conservación del entorno natural y se promueve un turismo más sostenible.
La infraestructura combinará estética y funcionalidad, destacando como una pieza clave para la gestión hidráulica de la ciudad. Gracias a su diseño, el parque actuará como sistema de control de avenidas pluviales, aportando una solución a los problemas de inundaciones que afectan periódicamente a barrios como Bobadilla.
Agua como protagonista: lagos, balsas y acequias
Uno de los elementos más innovadores del proyecto será la creación de zonas inundables de agua permanente con una capacidad de hasta 6.400 metros cúbicos. En concreto, se construirán dos cuerpos de agua principales: una gran balsa de superficie permanente de 3.689 metros cuadrados que, en momentos de máxima capacidad, podrá alcanzar los 10.347 metros cuadrados; y una alberca de 1.648 metros cuadrados.
La lámina de agua tendrá una profundidad máxima de un metro, lo que contribuirá a la seguridad del espacio al tiempo que refuerza su integración paisajística. Este sistema se complementará con una red de acequias preexistentes que se pondrán en valor, haciendo del agua no solo un recurso funcional, sino también un hilo conductor del diseño del parque.
Conectividad, biodiversidad y ocio sostenible
El parque no se limitará a ser un simple espacio verde, sino que se integrará perfectamente con el tejido urbano. Para ello, se reforzarán las conexiones actuales mediante la mejora del vial de acceso desde la antigua carretera de Málaga y la creación de un paso soterrado que enlazará con el parque al otro lado de la autovía A-44. Esta conectividad favorecerá la accesibilidad desde diferentes puntos de la ciudad, fomentando su uso por parte de vecinos de distintas zonas.
En cuanto a su diseño, el parque contará con zonas de paseo, áreas de descanso, espacios infantiles y superficies de pradera natural. También está prevista la plantación de árboles autóctonos, lo que aumentará la biodiversidad y ofrecerá sombra durante los meses más cálidos.
Tecnología al servicio del medio ambiente y la seguridad
Una de las grandes apuestas del proyecto es la incorporación de sistemas inteligentes para la gestión del agua y la protección de la ciudadanía. El parque contará con un sistema de alertas que permitirá anticiparse a episodios de lluvias intensas mediante sensores que monitorizan el nivel del agua. Además, se instalará una compuerta estanca controlada automáticamente y vinculada a la red de saneamiento de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), lo que facilitará el vaciado controlado del agua en caso de necesidad.
En un guiño a la innovación y la preservación de la fauna, el parque también estará equipado con sensores acústicos que registrarán de forma continua el canto de las aves, ayudando a crear una base de datos sobre la biodiversidad del entorno y promoviendo su conservación.
Un modelo de ciudad más verde, segura y resiliente
Con este ambicioso proyecto, Granada se sitúa a la vanguardia del urbanismo sostenible en España. La combinación de elementos naturales, infraestructuras inteligentes y espacios de disfrute ciudadano posiciona al futuro parque inundable de El Florío como un referente en cuanto a diseño ecológico y resiliencia urbana.
A la espera del inicio de las obras, la expectación crece entre los vecinos y colectivos ambientalistas, que ven en esta iniciativa una oportunidad única para transformar una zona infrautilizada en un pulmón verde que combine naturaleza, tecnología y calidad de vida. Sin duda, un ejemplo de cómo las ciudades pueden adaptarse al cambio climático sin renunciar al bienestar de sus habitantes.
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