¿Qué son los aranceles y cómo afectan a la economía?
La medida tomada por los EEUU puede redefinir el comercio internacional y los mercados financieros de los próximos años en el mundo

Recientemente, el presidente de los Estados unidos de América, Donald Trump, anunció el autoproclamado 'Día de la Liberación' mediante la implementación de una serie de aranceles significativos que afectarán al comercio internacional y repercutirán en los mercados financieros a nivel global. Las medidas propuestas por Trump incluyen un arancel base del 10% para todo el mundo, un 34% específico para China y un 20% para la Unión Europea, que tendrán entrada en vigor a partir del 5 de abril de 2025.
¿Qué son los aranceles?
Muchos no terminan de tener claro cómo se traducen estos cambios a la realidad diaria de cada uno, qué podrán esperar de ahora en adelante o ni siquiera saben con certeza qué es un arancel ni cómo funciona.
Un arancel es, según la RAE, un "impuesto que se aplica a un bien o producto importados en un país". Es decir, cuando una empresa importa mercancía (como ropa, tecnología o alimentos) desde otro país, tiene que pagar un extra para poder venderla dentro de sus fronteras, y ese extra es el arancel. También se les conoce como derechos de aduana, y son los culpables de ese sobrecoste adicional que pueden sufrir algunos productos que son enviados desde el extranjero en muchas ocasiones.
En caso de que cualquier empresa se niegue a pagar este arancel, los productos no podrán pasar la frontera y quedarán fuera del mercado del país.
¿Qué motivos tiene un país para aplicar aranceles?
Los gobiernos los usan principalmente para dos cosas:
-
Proteger la economía local (aranceles proteccionistas): Si los productos extranjeros son muy baratos, pueden hacer que las empresas nacionales no puedan competir. Al poner un arancel, esos productos importados se encarecen, lo que da ventaja a lo que se produce dentro del país.
-
Recaudar dinero (aranceles fiscales): Como cualquier impuesto, los aranceles también ayudan al Estado a ingresar fondos. Tienen una función puramente recaudatoria, generando ingresos para el gobierno que los impone.
En cualquier caso, los motivos no son mutuamente excluyentes y todo tipo de impuesto siempre va a suponer un aumento de la recaudación. Además, cada país puede hacer tratos y acuerdos entre ellos de manera específica para reducir o gestionar esta carga impositiva con efecto en los mercados.
Consecuencias prácticas y para el día a día
La imposición de aranceles en respuesta a las políticas de Trump podría resultar en el aumento de los precios de los productos provenientes de Estados Unidos en el futuro como respuesta ante estas medidas.
Para comprender cómo funciona un arancel en la práctica, viene bien un ejemplo práctico relacionado con la importación de una garrafa de 5 litros de aceite de oliva español.
Si una empresa estadounidense quisiera comprar aceite de oliva de España para venderlo en EE. UU, cuando el pedido llegase a la aduana estadounidense, se aplicaría un arancel del 20% sobre productos de la Unión Europea. En este punto la empresa importadora tiene varias opciones para manejar este costo adicional:
-
Absorber todo el costo del arancel, lo que afectaría su margen de beneficio.
-
Negociar con sus proveedores para obtener precios más bajos que contrarresten el impacto del arancel.
-
Compartir el costo con el consumidor final, subiendo ligeramente el precio del producto.
-
Trasladar completamente el costo al consumidor, lo que elevaría el precio final en su totalidad para cubrir el arancel.
- Negarse a pagar los aranceles, lo que supondrá una salida de sus productos del mercado nacional.
Para entenderlo con cifras, supongamos que la garrafa de 5 litros de aceite tiene un valor de aproximadamente 25 euros. El arancel del 20% agregarían 5 euros más, por lo que el precio final de la garrafa sería de 30 euros en el mercado estadounidense si el importador decide trasladar todo el costo al consumidor.
Por otro lado, si España o la Unión Europea deciden imponer un arancel elevado sobre productos estadounidenses en respuesta a medidas como las de Trump (por ejemplo, aranceles a productos de tecnología), los productores en EE. UU. pueden verse obligados a subir los precios de esos productos en el mercado europeo. Suponiendo un encarecimiento de los dispositivos electrónicos importados, lo que afectaría directamente a los consumidores en Europa. Lo que podría suponer que el siguiente nuevo IPhone incrementase su precio entre 100-200 euros, como uno de los tantos posibles ejemplos.
En definitiva, la implementación de aranceles puede alterar las dinámicas de precios y disponibilidad en ambos mercados, afectando tanto a productores como a consumidores. Entre sus impactos económicos más significativos se encuentra el posible aumento de la inflación a corto y medio plazo. Además, si otros países responden con aranceles similares, podría desencadenarse una guerra comercial, lo que agravaría aún más las consecuencias económicas a nivel global.
Se el primero en comentar