Los trabajadores de Cetursa se plantan ante los incumplimientos

Los empleados denuncian que la empresa no ha avanzado en el acuerdo alcanzado en febrero de 2024, cuando ya estuvieron a punto de ir a la huelga

sierra nevada
La huelga pone en peligro la temporada de nieve | Foto: Archivo GD
Toni Nogueras
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La huelga convocada por los trabajadores de Cetursa ha vuelto a poner sobre la mesa la tensión laboral en Sierra Nevada. Los empleados denuncian que la empresa ha incumplido el acuerdo alcanzado en febrero de 2024, cuando ya estuvieron a punto de ir a la huelga, y que sus condiciones laborales siguen sin mejorar pese a las promesas firmadas. Apenas un año después de aquel amago de huelga, los sindicatos han decidido pasar a la acción tras constatar que “la empresa no ha cumplido con lo pactado” y que, además, ha introducido medidas que precarizan aún más el trabajo en la estación de esquí.

"Nos están engañando"

En febrero de 2024, tras intensas negociaciones, los trabajadores de Cetursa desconvocaron una huelga bajo la promesa de un plan a cinco años para mejorar sus condiciones. El acuerdo recogía mejoras en estabilidad laboral, regulación de categorías profesionales y el fin de prácticas que consideraban abusivas, como el uso de informes negativos para no llamar a trabajadores en temporadas siguientes.

Sin embargo, los empleados denuncian que esos compromisos han quedado en papel mojado. Acusan a la dirección de no haber avanzado en la consolidación de empleos y de continuar con la externalización de servicios clave, algo que consideran una amenaza a sus derechos laborales. “Nos están engañando. Firmaron un acuerdo y no lo han respetado. Nos dijeron que mejorarían la estabilidad, pero seguimos con trabajadores temporales en condiciones precarias y con servicios externalizados que deberían ser asumidos por la empresa”, denuncia un representante sindical.

Los motivos de la nueva huelga

Según los sindicatos, los principales puntos de conflicto con la empresa son:

  • La falta de estabilidad laboral: Se prometió avanzar en la conversión de empleados eventuales en fijos discontinuos, pero, según los trabajadores, esto no se ha cumplido. Además, reclaman que los fijos discontinuos trabajen al menos 10 meses, algo que la empresa asegura ya estar cumpliendo, pero que los sindicatos cuestionan.

  • Externalización de servicios: Denuncian que Cetursa sigue privatizando funciones esenciales, como el transporte de trabajadores, la seguridad, la limpieza o la gestión del Call Center, en lugar de asumirlas directamente y dar estabilidad a la plantilla.

  • Salarios y pluses: Reclaman la aplicación del plus de altura para todos los empleados y exigen un plus de penosidad, peligrosidad y toxicidad para quienes trabajan en condiciones extremas. Sin embargo, Cetursa sostiene que no tiene capacidad para aplicar estos complementos porque dependen de la Junta de Andalucía.

  • Plan de rejuvenecimiento de la plantilla: Aseguran que no hay avances en un programa de jubilaciones y salidas incentivadas para renovar la plantilla, algo que consideran fundamental.

  • Incumplimiento de acuerdos internos: Denuncian que la empresa ignora los compromisos alcanzados en las comisiones de trabajo y que las negociaciones con recursos humanos son poco productivas.

El amago de huelga en 2024: una promesa incumplida

En febrero de 2024, los trabajadores ya estuvieron a punto de ir a la huelga por motivos similares. En aquel momento, lograron un acuerdo con la empresa, que se comprometió a aplicar mejoras en un periodo de cinco años. Sin embargo, apenas un año después, los sindicatos consideran que la empresa no ha hecho avances significativos y que, además, se han incorporado nuevas medidas que precarizan aún más el empleo en la estación.

“Nos pidieron paciencia, pero lo que han hecho es ganar tiempo para seguir con sus prácticas. Si no paramos esto ahora, dentro de cinco años estaremos en la misma situación o peor”, advierte un trabajador.

Mientras la huelga sigue adelante, el impacto en la operatividad de la estación de esquí aún es incierto. De momento, las partes continúan negociando, pero la desconfianza de los trabajadores hacia la empresa hace que la resolución del conflicto no parezca cercana. Los empleados advierten que no darán marcha atrás sin compromisos firmes y denuncian que, mientras tanto, la incertidumbre laboral afecta no solo a ellos, sino también a la calidad del servicio en Sierra Nevada. “Si la empresa quiere estabilidad, que empiece por dársela a sus trabajadores”, sentencian.







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